Sobre los peones sirios de Obama

En vísperas del aniversario de los atentados del 11-S el Presidente Barack Obama anunció su nueva estrategia para destruir al Estado Islámico (EI), una organización terrorista de ideología salafista y yihadista que rompió con Al-Qaeda hace un año y proclamó el 27 de junio pasado un Califato para gobernar amplias franjas de territorio conquistado en el norte de Siria e Irak.

La estrategia incluye la extensión de los bombardeos selectivos iniciados en Irak en agosto a territorio sirio, que han comenzado esta madrugada con un ataque aéreo de Estados Unidos y otros países árabes, así como un programa de armamento y entrenamiento para que los “rebeldes moderados” sirios combatan al EI. Alguien tiene que luchar en el terreno para aprovecharse de los daños y del desorden que provoquen los bombardeos de la Coalición entre las filas del EI.  

Por tanto, el programa ha sido calificado por el Presidente Obama como un elemento clave en la estrategia para destruir al EI. Washington pretende replicar ahora en Siria e Irak las tácticas que tan buenos resultados le reportaron en Irak en 2007 cuando el ejército norteamericano logró un acuerdo con los jefes tribales suníes y fueron las milicias conocidas con el nombre de sahwa ‘despertar suní’ las que derrotaron al Estado Islámico de Irak, la filial de Al-Qaeda en Irak.

Desde agosto de este año los bombardeos selectivos de la aviación estadounidense, junto con las acciones defensivas de los “peshmergas”, las milicias kurdas iraquíes, han frenado el avance yihadista en Irak. Sin embargo, para acabar con el Estado Islámico en Irak se necesitará contar de nuevo con el apoyo de las tribus suníes. Un primer paso ha sido el nombramiento en Bagdad de un gobierno más inclusivo y sensible a las reivindicaciones suníes, dirigido por el Primer Ministro Haider al- Abadi.

La pregunta del millón de dólares es si quedan moderados entre las fuerzas rebeldes que combaten desde 2011 al régimen de Bachar el Asad en una cruenta guerra civil que ha provocado más de 200.000 muertes, tres millones de refugiados y seis millones y medio de personas desplazadas dentro del territorio Sirio.

El Embajador Robert Ford, el diplomático del Departamento de Estado que ha coordinado la respuesta a la crisis siria en los últimos años, afirmó que quedan moderados todavía entre las facciones rebeldes que combaten al Assad, en su comparecencia en el Comité de Asuntos Exteriores del Senado del pasado 17 de septiembre[i].

En ese sentido, Ford destacó a la Brigada Hazem (“Resolución”), una alianza de milicias y facciones seculares con fuerte presencia en la provincia de Idlib que lucha en el noroeste de Siria. Aludió también a las divisiones 101ᵃ y 13ᵃ que combaten en el norte y en el sur, bajo la dirección de antiguos oficiales del ejército sirio, y a las brigadas Omari y Yarmouk.  Nada comentó sobre el potencial militar de esas unidades, en hombres, armamento, para servir a la estrategia americana de lucha contra el Estado Islámico.

De la lectura de dos informes recientes sobre el estado de la oposición siria al Gobierno de Bachar el Asad se deduce que efectivamente existen moderados entre las fuerzas rebeldes pero es cuestionable el potencial militar de esas unidades.

Según un informe del 17 de septiembre del Congreso de los Estados Unidos, la inteligencia norteamericana concluye que la oposición más capaz al ejército de Bachar el Asad reside en los 26.000 milicianos de las organizaciones más radicales, es decir, del Estado Islámico, de “Jabhat Al Nusra”, la marca de Al-Qaeda en Siria y de Ahrar al Sham,  la milicia islamista más potente dentro de la coalición del Frente Islámico[ii].

Por el contrario, la Brigada Hazem y las divisiones mencionadas por el Embajador Ford en su comparecencia apenas despuntan con luz propia entre los 1500 grupos armados que integran la oposición armada siria según este informe del Congreso. Curiosamente el informe se refiere a las unidades mencionadas por Ford en su comparecencia como los últimos vestigios del llamado Ejército libre sirio que se desmoronó en el otoño de 2013 cuando el Presidente Obama abandonó a su suerte a la Coalición moderada siria al renunciar a castigar militarmente al régimen de Bachar el Asad en respuesta al ataque químico que causó más de 1.400 muertos en Damasco.

Otro informe de 9 de septiembre de la ONG “International Crisis Group”, dedicada a la prevención y resolución de conflictos, corrobora ese diagnóstico de la distribución de fuerzas dentro de la oposición armada contra el Asad[iii]. El International Crisis Group ratifica el protagonismo de las organizaciones yihadistas en la oposición armada siria e indica que la Brigada Hazem carece de suficientes hombres para acometer una ofensiva de envergadura contra las fuerzas gubernamentales en Alepo.

No obstante, ambos informes coinciden en que estamos en un momento de cambio en los apoyos que reciben los grupos armados sirios. Desde julio existe un Centro conjunto de operaciones militares, en el que participan los Estados Unidos, el cual filtra los grupos armados que son merecedores de ayuda militar occidental y de los países del Golfo Pérsico. Precisamente la Brigada Hazem se encuentra entre los grupos que más se han beneficiado de la ayuda militar, incluyendo misiles anti-tanque de origen americano. El Frente revolucionario sirio, dirigido por su carismático Jamal Marouf, también figura en la lista de agraciados. Los dirigentes de estos grupos han anunciado la creación de un mando único para este mes.

Un día después de la comparecencia del Embajador Ford, el Senado de Estados Unidos dio el visto a la propuesta del Presidente Obama para armar y entrenar a la oposición moderada siria con 78 votos a favor y sólo 22 en contra. Por tanto, el Presidente ya puede poner en marcha su programa para armar y entrenar a la oposición moderada siria que necesariamente debe acompañar a la campaña de bombardeos contra el EI en Siria que ha comenzado esta madrugada.

A la vista de todo lo anterior no se puede ser optimista.

Más allá de las dudas razonables sobre el potencial militar de las facciones moderadas a las que pretender armar y entrenar Washington, esa estrategia se enfrenta a dos obstáculos de envergadura. Por un lado, el enemigo natural y legítimo de los moderados sirios sigue siendo el régimen autoritario de Bachar el Asad.  Sin un alto el fuego con las fuerzas gubernamentales en el norte de Siria, difícilmente conseguirán las fuerzas moderadas sirias combatir eficazmente en dos frentes al Estado Islámico y al ejército sirio.

Por otro, el regreso de Washington a Siria después de un año tiene difícil venta entre la población siria que lógicamente resentirá el oportunismo americano. Peor aún, algunos observadores en el terreno advierten que la campaña puede ser contraproducente y concitar unos apoyos locales al Estado Islámico con los que no cuenta en estos momentos por ser percibido como una organización extranjera (de combatientes de ascendencia occidental y árabe) que emplea una brutalidad insólita en los territorios que controla.

@joseluismase

[i] Comparecencia del Embajador Robert Ford en el Comité de Asuntos Exteriores del Senado de 17 de septiembre de 2014.

[ii] “Armed Conflict in Syria: Overview and U.S. Response”. Congressional Research Service.  17 de septiembre de 2014

[iii] “Rigged Cars and Barrel bombs: Aleppo and the state of the Syrian War”. International Crisis Group. Middle East Report 155. 9 de septiembre de 2014

Acerca de La mirada a Oriente

Me interesa entender qué ocurre fuera de nuestras fronteras, analizar por qué ocurre y proyectar escenarios sobre qué puede pasar. Mis áreas de interés son Irán, Oriente Medio y Norte de África, China y la política exterior de Estados Unidos en esas zonas. Mi formación es multidisciplinar. Tengo un Grado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales por la Universidad de Londres - London School of Economics and Political Science. También soy licenciado en Derecho y Master en Estudios Europeos por el Colegio de Europa. Desde 2008 pertenezco al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado y trabajo para la Administración General del Estado. Anteriormente trabajé más de ocho años en la OSCE, la Asamblea de la OTAN y varias misiones de Naciones Unidas, principalmente en los Balcanes y alguna en África.
Esta entrada fue publicada en Norte de África y Oriente Medio y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Sobre los peones sirios de Obama

  1. Pingback: Los dilemas morales y las contradicciones de Occidente en Siria. | La mirada a Oriente – Blog de José Luis Masegosa Carrillo. A título personal.

  2. Pingback: Europa y Occidente con los refugiados sirios | Arco Europeo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s